¿República funky?
¿República funky?
La vorágine capitalista alcanzó al Estado, son las reglas del mercado las que en muchos sentidos lo definen y delimitan. El profesor Arce decía el día de hoy, que para combatir al monstruo o jugar con él, debemos hacerlo conociéndolo y operando con sus reglas. En este sentido, me pregunto si podemos utilizar nuestras nuevas e incipientes ideas funky en el proceso de generar un nuevo modelo de Estado.
En ésta semana, la revista “emeequis”, publicó una entrevista realizada al rector de la UNAM, José Narro, que se titula “La refundación de la República comienza por la justicia social”. Menciona el entrevistado lo que ya todos sabemos, y es que el Estado falló, su principal deficiencia se expresa en la enorme desigualdad social y por ello habla de la necesidad de “refundar la República”.
¿El rector habrá leído Funky Businnes? ¿Cuándo habla de refundar la República, se estará refiriendo a una República funky?
Si tomamos en cuenta que una organización funky se refuerza internamente mediante la gestión del conocimiento y no de la información, un Estado funky debería privilegiar el conocimiento, concretamente la educación de calidad.
Si cada componente de la organización funky debe reflejar el todo, entonces un Estado funky debería no sólo proporcionar educación de calidad, sino además hacer que ésta se extendiera a todos los rincones de nuestro país.
Jonas Ridderstrale y Kjelle A. Nordstrom, señalan que no es recortando personal, ni recortando los recursos destinados al conocimiento como una empresa puede ser funky. Así, podemos decir, que no es recortando los recursos destinados a la educación como podemos crear un Estado funky.
Con la finalidad de motivar la inversión en el conocimiento, los autores de Funky Business, señalan que si se consideran elevados los costos de generar conocimiento y con ello competencias, se consideren también los costos de la incompetencia... creo que a nuestro país le ha salido cara la incompetencia.
Pero bueno, el rector de la UNAM señala que se deben maximizar los recursos destinados a la educación por la función que ésta cumple como igualador social, añade también, que el verdadero saber no es neutro, sino que debe estar impregnado de compromiso social. “México tiene que tener un cambio y debe aspirar en los próximos años a ser un país que consolide lo bueno que tenemos y que genere nuevas oportunidades, en especial para los jóvenes”.
Una organización funky refuerza sus competencias y consolida sus conocimientos, es un aprender para hacer, parece que a esto se refiere el rector. ¿Ustedes qué opinan?

